Qué es la biodegradabilidad en detergentes para ropa y cómo se mide en laboratorio
Un bidón que dice «biodegradable» en el frente no te dice cuánto ni en qué plazo. La cuenta que separa un detergente biodegradable de uno que solo lo dice es esta: al menos 60 % de degradación en 28 días, según la guía OECD 301.
La biodegradabilidad es la capacidad que tienen los componentes de la fórmula de descomponerse por la acción de microorganismos hasta convertirse en dióxido de carbono, agua y biomasa, y se comprueba en laboratorio.
Un ingrediente que llega a ese umbral dentro de una ventana de 10 días pasa la prueba de biodegradación rápida. Sin ese número, la palabra «biodegradable» en un envase es una promesa que nadie revisó.
¿Cómo funciona la biodegradabilidad en detergentes para ropa?
Las bacterias y los hongos del agua y de las plantas de tratamiento usan las moléculas del detergente como alimento. Las cortan en piezas cada vez más chicas hasta transformarlas en CO₂, agua y masa celular nueva, y el proceso avanza más rápido cuanto más lineal y corta es la cadena química del compuesto.
El ingrediente que más se evalúa en ese proceso es el tensioactivo (o surfactante), la molécula que despega la grasa de la tela y la mantiene suspendida hasta el enjuague.
La química de los tensioactivos cambió por un problema que se veía desde la orilla. En las décadas de 1950 y 1960, el alquilbencenosulfonato ramificado (ABS) dejaba montañas de espuma en los ríos porque las bacterias no lograban romper sus ramificaciones. La industria lo reemplazó por la versión lineal (LAS), que hoy está en buena parte de los detergentes en polvo y líquidos.
Biodegradabilidad primaria y biodegradabilidad final
Son dos etapas, y las etiquetas rara vez aclaran a cuál se refieren. La biodegradabilidad primaria ocurre cuando la molécula pierde su forma original y deja de actuar como tensioactivo, aunque sus fragmentos sigan disueltos en el agua.
La biodegradabilidad final es la mineralización completa: el compuesto termina como CO₂, agua y sales minerales. Es la que miden los ensayos de la serie OECD 301 y la única que indica que no quedan restos intermedios en el ambiente.
Por qué el oxígeno cambia el resultado
Los ensayos estándar se hacen con oxígeno disuelto, como en el tanque de aireación de una planta de tratamiento. En ambientes sin oxígeno (el fondo de una fosa séptica, el sedimento de un lago), algunos tensioactivos se degradan mucho más lento. El LAS es el caso más conocido: con aire se degrada y en condiciones anaeróbicas casi nada.
¿Cómo se mide la biodegradabilidad en detergentes?

Se mide con las guías de ensayo de la OCDE. La serie 301 agrupa 6 métodos, de la letra A a la F, que ponen la sustancia en contacto con microorganismos de lodo de depuradora durante 28 días, en oscuridad, y registran cuánto oxígeno consumen o cuánto CO₂ liberan.
Para clasificar como fácilmente biodegradable, el ingrediente tiene que llegar al umbral dentro de una ventana de 10 días, que empieza a contar cuando la degradación supera el 10 %. Esa regla deja afuera a los compuestos que alcanzan el 60 % recién el día 27.
| Clasificación | Ensayo | Umbral | Qué indica |
|---|---|---|---|
| Fácilmente biodegradable | OECD 301 (métodos A a F) | 60 % de consumo de oxígeno o de CO₂, o 70 % de carbono orgánico disuelto, en 28 días y dentro de la ventana de 10 días | Se mineraliza en una planta de tratamiento convencional |
| Biodegradabilidad intrínseca | OECD 302 | 20 % (primaria) o 70 % (final), con más microorganismos y más tiempo | Se degrada solo en condiciones favorables |
| Biodegradabilidad primaria | Métodos de las directivas 73/405/CEE y 82/242/CEE | 80 %, en las directivas europeas anteriores a 2004 | La molécula se rompe y puede dejar fragmentos |
| No biodegradable | Cualquiera de los anteriores | No alcanza los umbrales | Persiste en el agua o en los sedimentos |
Qué exige la norma europea sobre biodegradabilidad en detergentes
El Reglamento (CE) 648/2004 de la Unión Europea obliga a que todos los tensioactivos de un detergente superen el ensayo de biodegradabilidad final aeróbica, con el umbral de 60 % en 28 días. La regla cubre solo los tensioactivos: perfumes, blanqueadores ópticos y algunos polímeros quedan fuera del ensayo.
En la etiqueta trasera, fíjate si el envase cita ese reglamento o la OECD 301. Cuando el envase dice «biodegradable» sin ensayo ni porcentaje, la afirmación no se puede comprobar desde la góndola.
¿Qué cambia en la práctica al elegir un detergente biodegradable?

Cambian la forma de leer la etiqueta y la cantidad de producto que usas. Un detergente con tensioactivos que pasan la OECD 301 lava con la misma química básica que uno convencional, pero suele hacer menos espuma, y esa diferencia empuja a muchas personas a echar más de lo que indica la tabla de dosis.
Ese gesto parte de un mito: la cantidad de espuma no indica la calidad de un producto de limpieza, porque no es la espuma la que limpia. La espuma es aire atrapado por el tensioactivo, y su volumen dice poco sobre cuánta grasa salió de la tela.
El otro punto son los fosfatos, que se agregaban para ablandar el agua dura. En lagos y ríos alimentan algas que crecen sin control y consumen el oxígeno del agua, un fenómeno llamado eutrofización. La Unión Europea limita el fósforo de los detergentes domésticos para ropa a 0,5 g por dosis estándar, según el Reglamento (UE) 259/2012.
En los portales de compra, la ficha de cada producto suele incluir la composición. Busca ahí la palabra «fosfatos» y la mención a la OECD 301 o a un sello con número de licencia, antes que la hoja verde del frente del envase.
Los contras de un detergente biodegradable
Los tres salen del uso y de la oferta en Chile, no de la velocidad con que se degrada la fórmula:
- Menos espuma, y con ella la tentación de echar de más: el exceso deja residuos en la tela y suma carga química al desagüe.
- Las fórmulas sin fosfatos usan zeolitas o citratos para ablandar el agua, y con agua dura, como la de la red de Santiago (según registros históricos de la SISS, la Región Metropolitana promedia cerca de 394 mg/L, y sobre 180 mg/L ya se considera muy dura), pueden pedir la dosis más alta de la tabla.
- Poca oferta con sello de tercero, casi toda importada.
¿Qué sellos certifican la biodegradabilidad en detergentes?
Los más frecuentes en detergentes importados son la EU Ecolabel (la flor de la Unión Europea), el Cisne Nórdico y Safer Choice, de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA). Los tres evalúan la biodegradabilidad de los tensioactivos y la toxicidad acuática; EU Ecolabel y Cisne Nórdico además limitan o prohíben los fosfatos.
Un sello de tercero trae el nombre del organismo y un número de licencia o de registro que se puede buscar en su sitio.
Un logo con una hoja y la palabra «eco», sin organismo ni número, es una autodeclaración de la marca. La norma ISO 14021 pide que ese tipo de afirmaciones sea verificable, pero ningún ente externo las revisa antes de que el envase llegue a la góndola.
¿Qué términos se relacionan con la biodegradabilidad en detergentes?
- Tensioactivo o surfactante: la molécula que separa la suciedad de la fibra y la que más se evalúa en los ensayos.
- Mineralización: el paso final, cuando el compuesto queda reducido a CO₂, agua y sales.
- Eutrofización: crecimiento de algas en lagos y ríos por exceso de fósforo o de nitrógeno.
- Ecotoxicidad: el daño a peces, algas o crustáceos antes de que la sustancia se degrade.
- DBO (demanda bioquímica de oxígeno): el oxígeno que gastan los microorganismos al degradar materia orgánica. Varios métodos OECD 301 se basan en ella.
- Compostable: que se degrada en una pila de compost con plazo y temperatura definidos. Aplica a envases y bolsas.
¿Qué no significa que un detergente sea biodegradable?
No significa que el detergente sea inofensivo para la vida acuática ni que su envase se degrade. La biodegradabilidad mide qué porcentaje de cada ingrediente descomponen los microorganismos en un plazo fijo, mientras que la ecotoxicidad mide el daño que causa en el agua antes de desaparecer. Un tensioactivo puede degradarse en 28 días y afectar a algas y crustáceos durante ese plazo.
El error más común con la palabra natural
«Natural», «eco» o «de origen vegetal» hablan del origen del ingrediente. Lo que pasa con él en el agua depende de su estructura química, y un tensioactivo de aceite de coco tiene que pasar la misma prueba OECD 301 que uno derivado del petróleo.
Fórmula biodegradable y envase reciclable
Un bidón reciclable y un líquido biodegradable son atributos separados. En Chile, el envase entra en la Ley REP (Ley 20.920), que obliga a los productores a financiar la recolección y valorización de envases y embalajes, y esa ley no evalúa lo que hay dentro del bidón.
¿Cuándo confiar en la biodegradabilidad que declara la etiqueta del detergente?
Confía en la etiqueta cuando trae los dos datos de la cuenta, ensayo y porcentaje, o cuando muestra un sello de tercero con número de licencia.
El dato tampoco sirve para todo. A una persona con piel sensible o dermatitis, la biodegradabilidad no le dice nada sobre alérgenos ni perfumes: esa duda se resuelve con la lista de ingredientes.
Para el resto, el número que separa una promesa de un dato comprobable es el de la OECD 301: 60 % de degradación en 28 días, dentro de una ventana de 10 días.
Preguntas frecuentes sobre biodegradabilidad en detergentes
¿Los detergentes biodegradables limpian igual que los convencionales?
Sí, con la suciedad de todos los días. La limpieza depende de la concentración de tensioactivos, de las enzimas y de la temperatura del agua, y la velocidad con que la fórmula se degrada después del lavado no entra en esa cuenta.
La EU Ecolabel exige una prueba de desempeño de lavado frente a un detergente de referencia antes de dar la licencia: un producto con esa flor pasó un control de limpieza y otro ambiental.
Con ropa de trabajo manchada de grasa de motor o de sangre, pesan más las enzimas y la dosis alta de la tabla que la etiqueta ambiental.
¿Qué significa «biodegradable al 90 %» en una etiqueta?
El 90 % es el porcentaje que alcanzó un ensayo en un plazo, que por lo general es de 28 días. Para que diga algo, la etiqueta tiene que nombrar la prueba y aclarar si el número se refiere a los tensioactivos o a la fórmula entera.
Un 90 % en tensioactivos con la OECD 301 supera con margen el umbral de 60 %. Un 90 % sin método ni ingrediente de referencia no se puede comparar con nada.
¿Un detergente sin fosfatos es biodegradable?
No. Los fosfatos son sales minerales que no se biodegradan y se miden aparte por su efecto en la eutrofización. Un detergente libre de fosfatos puede tener tensioactivos de degradación lenta, y la ficha tiene que mostrar los dos datos.
Fuentes consultadas
- aropha.com: Aropha, OECD 302 Inherent Biodegradability
- economiacircular.mma.gob.cl: Ministerio del Medio Ambiente, Ley REP 20.920
- eur-lex.europa.eu: Directiva 73/404/CEE e IEEP, Detergents; Commission Decision 2017/1218, criterio «Fitness for use» y protocolo de ensayo de desempe
- heraproject.com: HERA, Linear Alkylbenzene Sulphonate, Human & Environmental Risk Assessment
- iso.org: ISO 14021:2016, Environmental labels and declarations
- legislation.gov.uk: Regulation No 648/2004, Article 4 «Limitations based on the biodegradability of surfactant
- maldita.es: Maldita Ciencia, con la química María Celeiro
- meteored.cl: Meteored Chile
- oecd.org: OECD, Test No. 301: Ready Biodegradability
- oeil.europarl.europa.eu: Parlamento Europeo, Legislative Observatory: Detergents: use of phosphates and other phosp
- www2.mst.dk: Agencia de Protección Ambiental de Dinamarca, informe sobre la prohibición de fosfatos en
